Dice Eugenia Balcells que Nueva York es una ciudad de velocidad extrema, donde los cambios, al contrario que en otras geografías más pausadas, se perciben al instante. De 1980 a 1982 Balcells vivió en el último piso de un edificio del centro de Manhattan. Tenía acceso al tejado y, desde allí, a unas vistas privilegiadas de 360 º. Durante estos dos años, una cámara ubicada en un punto fijo, pero con todas las funciones posibles a su alcance, recogió recortes de la urbe.
From the center: el tiempo continuo de Eugenia Balcells – Bonart


