El escritor y crítico John Berger, en El traje y la fotografía, analizaba a través del uso del traje la diferencia de clases. Explicaba cómo estos habían sido diseñados para una clase adinerada que consiguía además una vestimenta hecha a medida. Sus ropas disimulaban unos cuerpos apenas musculados, debido a una vida sedentaria. Por el contrario, las mismas telas, aunque de una calidad mucho menor, oprimían los robustos cuerpos de los trabajadores.



